En el país de las limosnas
siempre ganan los sobornos.
Ya sea en grandes fajos
de a cien;
o a monedas q suenan
en el puño cerrado q se extiende
a la mano suplicante, amaestrada
por otra mano invisible
q ha decidido de antemano
q no habrá recompensa ni respeto
sino limosnas.
lunes, enero 29, 2007
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1 comentario:
parece que esto me funciona ahora en casa...
un besín
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